El óvalo José Faustino Sánchez Carrión, un espacio emblemático de Trujillo, se encuentra en condiciones de abandono, según denuncian los vecinos. Basura, polvo y deterioro general caracterizan la zona, a pesar de que en pocos meses se conmemorará el bicentenario del fallecimiento del prócer de la independencia. Este panorama ha generado malestar en la comunidad, que considera urgente una intervención por parte de las autoridades locales.
Los vecinos señalan que el lugar, además de estar descuidado, se ha convertido en un urinario público, lo que no solo provoca malos olores, sino que también compromete la dignidad de un espacio que debería ser un símbolo de respeto y orgullo para los trujillanos. La falta de acciones concretas por parte de las autoridades ha intensificado la preocupación de los ciudadanos, quienes consideran que la desidia está afectando la memoria histórica de Sánchez Carrión.
En el marco de las celebraciones por los 200 años del fallecimiento del prócer, la comunidad hace un llamado a las autoridades para que prioricen el mejoramiento del óvalo. Los vecinos esperan que se recupere su valor histórico y se convierta en un lugar digno de ser visitado, en honor a quien contribuyó de manera decisiva a la independencia del Perú.



