El ministro de Energía y Minas, Luis Enrique Bravo de la Cruz, condenó el ataque armado ocurrido en el sector Papagayo, anexo de Vijus, en la provincia de Pataz, que dejó víctimas mortales. En declaraciones a la Red de Comunicación Regional (RCR), calificó el hecho como un grave acto criminal y precisó que el caso ya se encuentra bajo investigación del Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú.
El titular del sector sostuvo que la violencia y el uso de armas no tienen cabida en ninguna actividad productiva y remarcó que lo sucedido evidencia que la minería ilegal ha evolucionado de un problema ambiental a un fenómeno criminal de alta complejidad. Señaló que esta actividad ilícita no solo provoca pérdidas humanas, sino que también genera desorden económico y escenarios de violencia en diversas regiones del país, por lo que exhortó a la ciudadanía a enfrentarla de manera conjunta.
Ante esta situación, el ministro informó que el Gobierno, a través del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y en coordinación con los ministerios de Defensa e Interior, viene intensificando los operativos de interdicción. Indicó que existe un plan enfocado en los puntos más críticos de actividad ilegal y confirma que, además de Pataz, las acciones se ampliarán a otras zonas como Cajamarca, donde también se registra preocupación ciudadana, asegurando que la lucha contra la minería ilegal será permanente y sin retrocesos.



