Ucrania llevó a cabo un ataque con drones contra Rusia durante la noche, alcanzando un depósito de petróleo en la región de Voronezh y una planta que produce aviones militares, según informó el ejército ucraniano. El ataque provocó un incendio en las instalaciones, aunque no se reportaron heridos. Estos eventos marcan una nueva escalada en el conflicto, mientras las partes involucradas no muestran señales de buscar una desescalada.
El ejército ucraniano señaló que el depósito de petróleo cerca de la ciudad de Liski fue atacado por segunda vez en menos de una semana, causando un incendio en los tanques de combustible utilizados para abastecer a las tropas rusas. En un comunicado publicado en Facebook, Ucrania indicó que el objetivo del ataque era afectar la logística militar rusa. Por su parte, el gobernador de Voronezh, Alexander Gusev, declaró que el incendio fue causado por restos de un dron derribado, confirmando que no hubo heridos durante el incidente.
Este ataque ocurre en un contexto internacional marcado por la reciente vuelta al poder del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha prometido terminar rápidamente con la guerra que ya se extiende por casi tres años. Sin embargo, hasta el momento no se ha presentado un plan concreto para cumplir con esta promesa, dejando en suspenso la posibilidad de un cese al conflicto en el corto plazo.



