
Trabajar en un socavón ilegal en la provincia de Pataz se ha convertido en una actividad de alto riesgo para cientos de jóvenes y adultos que laboran sin contrato, sin seguro y expuestos diariamente a accidentes mortales. Las jornadas pueden extenderse entre 12 y 17 horas en condiciones precarias, con ventilación deficiente, uso de explosivos y ausencia total de supervisión estatal.
Uno de los casos es el de Mario, un joven de 22 años que trabaja desde hace tres años en una mina ilegal de socavón. Hace algunos meses estuvo a punto de morir cuando una enorme roca cayó cerca de él mientras extraía mineral. Según relató, el dueño de la mina solo le pidió que regresara a trabajar cuando se recuperara, sin brindarle apoyo económico ni atención médica.
Especialistas advierten que este tipo de accidentes son frecuentes en las zonas de minería ilegal de La Libertad. El exconsejero regional Greco Quiroz señaló que muchos de estos socavones no cuentan con permisos ni medidas de seguridad básicas para proteger a los trabajadores. Además, la mayoría carece de soporte estructural y presenta riesgos constantes de derrumbes, intoxicación por gases y exposición a sustancias contaminantes.
La problemática no solo afecta a La Libertad. Según la Defensoría del Pueblo, la minería informal e ilegal ya se registra en 21 regiones del país. Estudios realizados en Madre de Dios revelan que muchos trabajadores laboran hasta 84 horas semanales y que más del 80% está expuesto a graves riesgos para su salud y vida.



