
El ingeniero civil Eduar Rodríguez Beltrán advirtió que La Libertad, junto con otras regiones del norte del país, se encuentra a la espera de un sismo de magnitud 7,5, de acuerdo con estimaciones del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
Rodríguez explicó que existe una importante acumulación de energía sísmica en esta zona y recordó que Trujillo registra un prolongado periodo de silencio sísmico. El último gran terremoto registrado en la capital liberteña ocurrió el 14 de febrero de 1619, con una magnitud estimada de 8,7.
El especialista señaló que la provincia de Trujillo presenta una alta vulnerabilidad debido a que más del 70% de sus viviendas son autoconstruidas. A ello se suma la existencia de edificaciones levantadas sobre suelos blandos o arenosos y viviendas que fueron diseñadas inicialmente para pocos pisos, pero que posteriormente fueron ampliadas sin considerar necesariamente las condiciones estructurales.
Rodríguez también indicó que los movimientos telúricos de menor intensidad que ocurren regularmente pueden contribuir a liberar parte de la energía acumulada. Sin embargo, resaltó la importancia de mejorar las condiciones de las viviendas y tomar medidas de prevención ante un eventual terremoto de gran magnitud.



