
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, reconoció que pudo haberse cometido un error al respaldar la norma que establece un periodo de dos años para el comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), debido a las restricciones que actualmente existen para remover al general Óscar Arriola de la conducción de la institución.
Las declaraciones se producen luego de los cuestionamientos sobre la permanencia de Arriola al frente de la PNP y de que el ministro del Interior, César Astudillo, señalara que las causales establecidas por ley funcionan como “candados” difíciles de cumplir para concretar un cambio en el mando policial.
En declaraciones a RPP, Galarreta explicó que la norma fue impulsada durante el gobierno de Pedro Castillo, luego de los constantes cambios realizados en las comandancias generales de las Fuerzas Armadas. Según señaló, establecer un periodo fijo puede resultar adecuado para las Fuerzas Armadas, pero la situación sería diferente en el caso de la Policía debido a la dinámica de la criminalidad.
El premier sostuvo que la lucha contra la delincuencia requiere que la institución policial pueda responder rápidamente a los cambios en las modalidades delictivas. En ese sentido, consideró que un periodo cerrado de dos años podría dificultar la evaluación del desempeño del comandante general y determinar oportunamente si su conducción está funcionando de manera adecuada.
Galarreta también adelantó que el Gobierno buscará modificar el marco legal que actualmente limita la posibilidad de cambiar al jefe de la PNP. Para ello, señaló que se podría recurrir al pedido de delegación de facultades legislativas al Congreso, mecanismo que permitiría al Ejecutivo plantear modificaciones a la normativa vigente.
La posición expresada por el titular de la Presidencia del Consejo de Ministros coincide con lo señalado por el ministro del Interior, César Astudillo, quien afirmó que la propuesta para modificar la ley ya se encuentra en agenda y que la presidenta de la República conoce la iniciativa.
Astudillo sostuvo que la conducción de la Policía Nacional requiere reglas claras y definidas, mientras el Gobierno evalúa cambios al marco legal que actualmente establece las condiciones para la permanencia y eventual remoción del comandante general de la institución.



