
María Irena Huamán Cerquera, de 74 años y usuaria del programa Pensión 65, mantiene viva una tradición textil que aprendió de su madre durante su infancia en el centro poblado de Pacanguilla, provincia de Chepén, La Libertad.
La adulta mayor comparte sus conocimientos con niños y adolescentes de distintos centros educativos de su provincia, en actividades organizadas por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), con apoyo de los gobiernos locales. Su destreza con la máquina de tejer también atrae la atención de turistas y jóvenes.
Huamán recuerda que a los 12 años pidió a su madre que le enseñara los secretos de la textilería. Aunque inicialmente recibió una negativa debido al carácter estricto de su progenitora, finalmente consiguió aprender las técnicas que hoy transmite a las nuevas generaciones.
Entre sus conocimientos se encuentran la preparación de la urdimbre, el tensado de los hilos y el uso de la callua, una vara de madera vinculada a una de las técnicas textiles más antiguas. Con estas enseñanzas, la usuaria de Pensión 65 contribuye a preservar una tradición heredada de su familia.




