
Un total de 67 adolescentes fueron asesinados hasta agosto de 2026, según cifras difundidas por el programa Ocurre Ahora de ATV. De ese total, 46 murieron en ataques perpetrados con armas de fuego, en un escenario marcado por el avance de la extorsión y la captación de menores por parte de organizaciones delictivas.
El registro advierte que la cifra podría acercarse o incluso superar los niveles de violencia letal contra menores de años anteriores. Durante todo 2024, fueron asesinados 62 menores de edad, mientras que en 2025 la cifra llegó a 88.
El informe relaciona esta problemática con la incorporación de adolescentes a organizaciones dedicadas a la extorsión, el robo, el cobro de cupos y otros delitos. Los menores serían utilizados en tareas como portar armas, dejar explosivos y participar en ataques, quedando expuestos a enfrentamientos entre bandas rivales.
El psiquiatra Carlos Bromley explicó que las organizaciones criminales aprovecharían las necesidades afectivas y económicas de los adolescentes para atraerlos hacia actividades ilícitas. “Las bandas criminales de adultos se aprovechan de esta situación para cooptarlos y les brindan esa ‘familia’ que ellos necesitan”, afirmó al citado medio.
Según el especialista, una vez incorporados, los menores pueden recibir adiestramiento para cometer robos, asaltos, extorsiones y homicidios. También advirtió que los enfrentamientos entre organizaciones los colocan directamente en situaciones de violencia armada y pueden terminar provocando su muerte.
La problemática ha sido identificada en diferentes ciudades. En Trujillo, se reportaron casos de adolescentes presuntamente vinculados con organizaciones como “Los Pulpos”. Uno de ellos tenía 14 años y fue intervenido mientras vestía uniforme escolar. También se mencionó el caso de un adolescente de 17 años que habría sido reclutado por Los Injertos del Callao para participar en el robo de oro en la Costa Verde.
Asimismo, un adolescente interrogado por agentes policiales afirmó que tenía cinco armas de fuego. Las organizaciones criminales buscarían captar a menores debido a que están sujetos a un régimen legal distinto al de los adultos, una condición que, según el informe, los vuelve funcionales para redes dedicadas a la extorsión y el sicariato.
Además de ofrecerles dinero, armas y pertenencia a un grupo, estas estructuras terminan exponiendo a los adolescentes a la violencia y a la muerte. El avance de los casos de sicariato deja así una consecuencia adicional: menores que dejan las aulas para quedar involucrados en actividades criminales.
Ante amenazas de agresión, extorsión, reclutamiento criminal o cualquier situación que ponga en riesgo la integridad de un adolescente, la ciudadanía puede comunicarse con el 105, número de emergencia de la Policía Nacional del Perú. También está disponible la Línea 100, servicio gratuito de cobertura nacional que atiende las 24 horas, todos los días del año, para casos de violencia contra las mujeres, integrantes del grupo familiar y violencia sexual.
Los Centros Emergencia Mujer y Familia también brindan atención pública gratuita a víctimas de violencia contra las mujeres, integrantes del grupo familiar y personas afectadas por violencia sexual, mediante orientación legal, apoyo psicológico y acompañamiento social.






