
La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, afirmó este jueves que los escolares implicados en una presunta agresión sexual grupal contra otro estudiante del Liceo Naval Almirante Guise podrían recibir medidas de internamiento, siempre que así se determine al finalizar el proceso judicial y bajo las garantías establecidas para adolescentes en conflicto con la ley penal.
“Tenemos que aclarar que tenemos un sistema penal juvenil que de ninguna manera podría dejar (fuera) ningún tipo de violencia o hecho en conflicto con la ley penal cometido por un adolescente fuera de sus alcances”, declaró la magistrada durante una sesión solemne por el 204° Aniversario del Congreso.
Tello precisó que la condición de menores de edad no impide que los adolescentes sean sometidos a un proceso judicial ni que eventualmente reciban una sentencia. En ese contexto, indicó que las medidas podrían incluir el internamiento, pero que la decisión deberá adoptarse durante el desarrollo de las investigaciones y respetando el debido proceso.
El caso involucra a 10 estudiantes del Liceo Naval, quienes fueron retenidos la víspera luego de que, según información policial, un grupo de alumnos presuntamente agrediera sexualmente a otro estudiante durante el trayecto de regreso de un torneo escolar de fútbol.
El agraviado, de 16 años, contó lo sucedido a su familia, que acudió a una comisaría para presentar la denuncia. Posteriormente, agentes policiales llegaron hasta el colegio y retuvieron a los estudiantes, todos de quinto año de secundaria, quienes fueron trasladados a la comisaría de San Borja, en Lima.
En medio del caso, un padre de familia cuestionó públicamente la respuesta de la institución y reclamó medidas concretas frente a anteriores episodios de violencia y otras conductas denunciadas dentro del plantel. También planteó la posibilidad de expulsar a los estudiantes involucrados, aunque reconoció que no sabía si esa sería la solución.
El tutor afirmó además que las familias están “cansadas de escuchar palabras” y mencionó presuntos episodios anteriores relacionados con drogas, armas, agresiones físicas, violencia contra profesores e intentos de violación. Señaló que, a su consideración, el problema se agravó por la falta de acciones previas. Estas afirmaciones corresponden a su testimonio y deberán ser corroboradas por las autoridades.
Mientras avanzan las investigaciones, la Marina de Guerra dispuso la separación temporal de la directora, un docente y el entrenador de fútbol del Liceo Naval Almirante Guise. La institución rechazó cualquier “acto de violencia, maltrato o vulneración de la integridad” de los escolares y aseguró que brinda las facilidades y colaboración necesarias para esclarecer los hechos, “sin injerencia”.





