A pesar de la tragedia ocurrida el 14 de febrero con el colapso del puente de Chancay, que dejó tres muertos y más de 40 heridos, la empresa concesionaria Norvial (Red Vial 5 S.A.) sigue operando las garitas de peaje en Ancón y Huacho. La situación ha causado indignación, ya que, además de la pérdida de vidas humanas, la infraestructura del puente de Chancay, que se derrumbó en el kilómetro 76.5 de la Panamericana Norte, tiene más de 70 años y presuntamente fue descuidada debido a la falta de mantenimiento por parte de la empresa, lo que podría haber contribuido al accidente.
La empresa Norvial, vinculada a Graña Montero, continúa recibiendo ingresos millonarios, a pesar de que el tránsito en esa zona está interrumpido debido al colapso de la estructura. Según Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte (CIT), los peajes en las garitas de Ancón y Huacho siguen siendo cobrados sin ningún tipo de interrupción, lo que afecta a los transportistas y genera más complicaciones para los usuarios de la vía. “La fluidez y conectividad se rompió, pero los cobros continúan sin importar la tragedia”, expresó Ojeda.
La situación ha encendido las alarmas sobre la posible negligencia y corrupción dentro de la concesionaria, dirigida por los Graña Montero, quienes tienen el 67% de las acciones de Norvial. La empresa ha sido vinculada en varias ocasiones a casos de corrupción, incluida su participación con Odebrecht, lo que ha desatado críticas sobre el manejo de los recursos y la falta de responsabilidad en situaciones de emergencia como la que ha afectado a la región.



