Un hecho conmociona a Argentina tras la trágica muerte de Kim Gómez, una niña de 7 años, quien falleció de manera brutal luego de ser arrastrada por un auto robado durante un asalto. El crimen fue cometido por dos adolescentes, quienes despojaron a la madre de la menor de su vehículo sin percatarse de que la niña aún estaba en el asiento trasero.
Al notar el movimiento del auto, la pequeña intentó escapar, pero quedó atrapada y fue arrastrada varios metros, sufriendo múltiples golpes y heridas fatales. Pese a sus desesperados gritos, los delincuentes no detuvieron la marcha, provocando su trágico fallecimiento en el acto.
Uno de los responsables fue entregado a la justicia por su propio padre, quien reveló que su hijo ya había sido detenido por robo de auto hace un mes, pero fue liberado rápidamente. «No moveré un dedo para sacarlo de la cárcel, que se haga justicia», afirmó el hombre, indignado por la reincidencia del joven.
Este caso ha generado una gran indignación en la sociedad, exigiendo medidas más estrictas contra la delincuencia juvenil y que este crimen no quede impune.




