La reciente designación de Julio Díaz Zulueta como ministro del Interior ha generado rechazo entre diversas autoridades y representantes políticos de la región La Libertad. El congresista Diego Bazán calificó su nombramiento como “más de lo mismo” y cuestionó su idoneidad debido a las acusaciones de presunta corrupción durante su gestión en la Región Policial Lambayeque y denuncias por omisión a la asistencia familiar. Por su parte, el consejero regional de Trujillo, Robert de la Cruz, expresó su preocupación al señalar que Díaz no sería apto para combatir la delincuencia, recordando su vínculo con el partido Alianza para el Progreso (APP).
La región enfrenta un grave panorama de inseguridad, con 72 asesinatos registrados en lo que va del año, 25 de ellos en Trujillo. Las cifras de extorsión también son alarmantes, con 599 denuncias y 85 atentados con explosivos reportados entre enero y febrero. Bazán sostuvo que la designación de Díaz podría agravar la situación, considerando que durante su etapa como viceministro no logró resultados significativos. Asimismo, instó al Ejecutivo a buscar un profesional más capacitado para el cargo. El alcalde de Trujillo, Mario Reyna, señaló que los cambios en el Ministerio del Interior no serán efectivos sin una mayor inversión en equipamiento policial.
Desde una perspectiva analítica, el politólogo Miguel Rodríguez sugirió que el nombramiento de Díaz estaría relacionado con la alianza entre APP y el Gobierno. A pesar de las críticas, Rodríguez enfatizó la necesidad de evaluar su desempeño basado en resultados concretos, como la reducción de homicidios y el fortalecimiento de la coordinación entre las instituciones judiciales y policiales. Bazán, en tanto, propuso que el ministro implemente un plan piloto de seguridad en La Libertad, con énfasis en la lucha contra la extorsión y el despliegue de las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad en penales, colegios y empresas amenazadas.



