Donald Trump asumió este lunes el cargo como el 47° presidente de Estados Unidos y, en su discurso de investidura, destacó la implementación inmediata de medidas para frenar la inmigración irregular. El mandatario anunció deportaciones masivas y declaró que toda entrada ilegal será detenida de manera inmediata. Además, afirmó que su administración devolverá a «millones y millones de extranjeros delincuentes» a sus países de origen.
El presidente también informó que declarará la emergencia nacional en la frontera sur con México y desplegará contingentes militares para reforzar la seguridad y evitar el ingreso irregular de migrantes. Trump calificó la situación actual como una «invasión» y aseguró que estas acciones buscan restablecer el control sobre las fronteras del país.
Con estas declaraciones, el republicano reafirmó su postura enérgica sobre la inmigración, una de las principales promesas de su campaña. Las medidas han generado expectativa tanto entre sus seguidores como entre quienes critican su enfoque, anticipando un inicio de mandato cargado de tensiones políticas y sociales.



