La Batalla de Chiaraje es una festividad de origen prehispánico que honra a la Pachamama o madre tierra bajo la cosmovisión andina. Según las creencias locales, la sangre derramada durante este ritual asegura la fertilidad de la tierra y la prosperidad agrícola para el resto del año. Aunque considerada peligrosa, esta tradición sigue siendo defendida y practicada fervientemente por los habitantes de las provincias cusqueñas participantes.

La tradicional Batalla de Chiaraje, celebrada cada 20 de enero en el distrito de Quehue, provincia de Canas, Cusco, terminó en tragedia este año. Willy Ramos Mamani, un hombre de 34 años, perdió la vida durante el enfrentamiento entre comunidades que participan en esta festividad prehispánica como una ofrenda a la Pachamama, buscando prosperidad en la producción agrícola.
El incidente ocurrió en la «Chiaraje Pampa», donde los participantes utilizan palos, piedras, hondas y liwis para enfrentarse. Pese a los esfuerzos por trasladarlo al Hospital Alfredo Callo Rodríguez en Sicuani, Ramos llegó sin vida. Según el informe médico, falleció debido a un traumatismo torácico producto del impacto de piedras durante el enfrentamiento.
La celebración, que involucra a comunidades de Canas, Espinar, Canchis y Chumbivilcas, también dejó un saldo de 15 heridos. Un video difundido en redes sociales mostró el momento en que Ramos fue golpeado y derribado, lo que evidencia los riesgos de esta práctica ancestral.



