El cerco a los cinco opositores venezolanos asilados en la residencia de la embajada argentina en Caracas se intensificó esta semana, cuando Omar González Moreno, uno de los refugiados, acusó al régimen de Nicolás Maduro de impedir el acceso a medicamentos esenciales para tratar enfermedades cardíacas. González Moreno expresó su preocupación en redes sociales, afirmando que esta restricción pone en riesgo las vidas de los opositores que llevan más de diez meses atrapados en un limbo diplomático, rodeados por cuerpos de seguridad del gobierno venezolano.
Los opositores, quienes pertenecen al partido Vente Venezuela, están refugiados en la residencia de la embajada argentina, donde Brasil asumió la protección de la sede diplomática tras la expulsión del cuerpo diplomático argentino en 2023. Además de la falta de medicamentos, los asilados han denunciado vivir en condiciones extremas, como la falta de electricidad durante los últimos dos meses y constantes amenazas y hostigamientos, tanto físicos como psicológicos, por parte de las autoridades venezolanas.
El Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela ha señalado que los cinco opositores enfrentan una situación de extrema vulnerabilidad, sometidos a un aislamiento y acoso que agrava su situación de persecución política. La denuncia de este nuevo episodio de hostigamiento pone de manifiesto la creciente presión sobre los opositores venezolanos que se encuentran bajo la protección internacional de la embajada argentina en Caracas.



