Fan Weiqiu, de 62 años, fue ejecutado esta semana tras ser condenado por el atropello deliberado que causó la muerte de 35 personas y dejó heridas a 43 más en Zhuhai, al sur de China. Según informó la televisión estatal CCTV, la ejecución fue llevada a cabo tras la orden emitida por la Corte Popular Suprema. Este incidente, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, es considerado el peor ataque registrado en China en la última década.
El ataque ocurrió cuando Fan, a bordo de un todoterreno, embistió a una multitud que realizaba ejercicio frente a un complejo deportivo. De acuerdo con las autoridades, el acusado fue detenido en el lugar del crimen tras haberse autolesionado con un cuchillo. La investigación reveló que Fan actuó movido por el resentimiento hacia su situación personal, incluyendo problemas matrimoniales y desacuerdos sobre la división de bienes tras su divorcio.
A finales de diciembre, Fan fue condenado a la pena capital por lo que el tribunal calificó como un acto de una naturaleza «extremadamente vil». La prensa estatal destacó que el ataque fue premeditado y que el acusado decidió «descargar su ira» en la multitud, lo que resultó en una tragedia que conmocionó a la sociedad china.



