Un hombre de la tercera edad, quien viajó de Lima a Huánuco con el objetivo de adquirir un terreno para su retiro, lleva más de tres meses secuestrado por una banda criminal. Su familia, tras recibir amenazas constantes, pagó un rescate de un millón de soles reuniendo el dinero mediante la venta de propiedades y ganado. Sin embargo, pese a cumplir con la exigencia de los delincuentes, el adulto mayor continúa desaparecido.
Inicialmente, los familiares evitaron denunciar el hecho por desconfianza en la Policía Nacional y por temor a represalias. Durante el cautiverio, los secuestradores enviaron una prueba de vida en la que se escuchaba a la víctima solicitando ayuda. Recientemente, la familia denunció que los delincuentes han incrementado sus demandas y los han estado vigilando hasta en sus propios hogares en Lima, lo que los ha llevado a contratar seguridad privada ante el temor de nuevos ataques.
A pesar de que el pago del rescate fue depositado en una cuenta bancaria, los secuestradores no cumplieron con su promesa de liberación, y hasta el momento no hay avances significativos en la investigación. La familia exige respuestas concretas de las autoridades mientras sigue enfrentando una situación de incertidumbre y temor.



