La Alianza Nacional de Transportistas ha confirmado una paralización total de sus actividades este jueves 6 de febrero, en protesta por el aumento de la criminalidad que afecta al sector. La decisión se tomó ante la creciente ola de extorsiones y asesinatos que han cobrado la vida de cientos de transportistas en los últimos meses.
Julio Campos, vicepresidente del gremio, denunció públicamente la falta de acción por parte del Gobierno para frenar la violencia que azota al sector. En declaraciones a un medio nacional, reveló cifras alarmantes: «El año pasado cerramos con más de 2,140 asesinatos. Solo en enero de este año ya van más de 180. ¿Cuántas víctimas más se necesitan para que las autoridades tomen medidas?», expresó.
Campos también recordó que en el segundo semestre del 2024 los transportistas realizaron diversas movilizaciones exigiendo seguridad, sin obtener respuestas concretas. «No hay políticas nacionales para protegernos. No hay liderazgo ni voluntad política. Seguimos viviendo en la incertidumbre y el miedo», enfatizó.
Ante este escenario, los transportistas han decidido no salir a trabajar el 6 de febrero como una medida de presión para exigir al Gobierno garantías de seguridad que les permitan desarrollar sus labores sin temor a ser víctimas de la delincuencia.



