El Gerente Regional de Educación, Martín Camacho, expresó su rechazo categórico a la posible ratificación de directores que no aprobaron la última evaluación docente. Según el funcionario, permitir un nuevo proceso evaluativo bajo las mismas condiciones generaría inestabilidad y un impacto económico negativo para el Estado.
Camacho fue enfático al señalar que, si el Ministerio de Educación (MINEDU) decide repetir el proceso, este debería llevarse a cabo utilizando su propio personal y recursos, evitando así mayores costos para las regiones. Además, sostuvo que las decisiones en el sector educativo deben ser firmes y sustentadas en la meritocracia, considerando que «la educación no puede estar sujeta a retrocesos e improvisaciones».
El funcionario finalizó haciendo un llamado al respeto por los procesos establecidos y a garantizar un liderazgo que brinde estabilidad al sistema educativo. Su postura refleja la preocupación por el impacto de decisiones administrativas en la calidad de la enseñanza y en la gestión del sector.



