Desde la mañana del miércoles 2 de abril, estudiantes de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) han tomado las instalaciones de la institución en demanda de mayor seguridad, mejoras en la infraestructura y acceso a alimentación gratuita. Esta medida de fuerza fue aprobada el 20 de marzo durante la Asamblea General de Estudiantes (AGE), donde más de 430 estudiantes respaldaron la protesta. Como consecuencia, tanto alumnos como los buses de transporte universitario han quedado impedidos de ingresar al campus.
Las federaciones estudiantiles han denunciado que la universidad atraviesa una crisis debido a lo que consideran una gestión deficiente, afectando la capacidad académica y la transparencia en la administración. Según los manifestantes, las condiciones actuales en la institución ponen en riesgo el bienestar de la comunidad universitaria, lo que ha llevado a la toma del recinto como una medida de presión para exigir respuestas y soluciones concretas por parte de las autoridades.
Hasta el momento, las autoridades de la UNALM no han emitido un pronunciamiento oficial sobre la protesta ni sobre posibles acciones para atender las demandas estudiantiles. La situación en el campus permanece tensa, mientras los estudiantes continúan con la toma en espera de diálogo con la administración universitaria.



