Este jueves 10 de abril, un enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas del orden tuvo lugar en el Centro de Lima, en el marco del paro de transportistas. La Policía Nacional del Perú (PNP) recurrió al uso de bombas lacrimógenas para dispersar a un grupo de protestantes que intentó superar el cordón de seguridad instalado en las inmediaciones del Congreso de la República. Los incidentes comenzaron cuando una parte de los manifestantes intentó avanzar hacia áreas cercanas a sedes judiciales, lo que generó una respuesta inmediata de las autoridades.
Los manifestantes, en su mayoría miembros de gremios del transporte urbano, exigen medidas frente a la creciente ola de criminalidad que afecta a conductores de buses y combis, especialmente en las regiones de Lima y Callao. Denuncian extorsiones, cobros ilegales y asesinatos de los cuales aseguran no ha habido respuesta efectiva por parte del Estado. Durante la protesta, algunos de los participantes lanzaron objetos y empujaron vallas, lo que provocó la intervención de la Policía para evitar que la situación se agravara.
A medida que la manifestación avanzaba, un grupo se separó de la movilización central y se dirigió hacia el Congreso, donde se produjeron los disturbios. La situación fue contenida gracias a la acción de los efectivos policiales, quienes utilizaron gases lacrimógenos para evitar que los incidentes se extendieran a otras zonas del centro de la ciudad.



