Rosa Lidia Castro Ventura, enfermera de profesión, falleció este jueves tras permanecer un mes en coma luego de ser sometida a una operación programada en la clínica Sanna. La paciente recibió suero fisiológico fabricado por el laboratorio Medifarma, producto que había sido previamente observado por el Ministerio de Salud (Minsa) debido a irregularidades en su elaboración. La intervención quirúrgica se realizó el 20 de marzo y no presentó complicaciones iniciales, pero tras la aplicación del suero, su salud se deterioró rápidamente.
A pesar de los intentos médicos por estabilizarla, Castro Ventura no logró recuperarse del estado crítico en el que permanecía desde la cirugía. Su fallecimiento eleva a seis el número de personas que han perdido la vida en circunstancias similares, todas relacionadas con el uso del mismo insumo clínico. Este hecho ha generado preocupación en torno a los controles de calidad y protocolos de vigilancia en el sistema de salud privado del país.
Los familiares de la enfermera demandaron públicamente una investigación exhaustiva y criticaron la aparente lentitud en las acciones por parte de las autoridades. Asimismo, exigieron que se esclarezcan las responsabilidades tanto del laboratorio fabricante como de las instituciones de salud involucradas en la administración del producto. La muerte de Castro Ventura se suma a una creciente alerta sobre la seguridad de insumos médicos utilizados en centros privados.



