El gobierno de Perú amaneció este miércoles sin ministros en funciones, luego de que la presidenta Dina Boluarte aceptara la renuncia irrevocable de todo el gabinete liderado por Gustavo Adrianzén. La medida fue oficializada mediante resoluciones supremas publicadas en la mañana del 14 de mayo, un día después de que el Congreso anunciara mociones en contra de varios ministros. La dimisión incluyó a los funcionarios que apenas habían asumido sus cargos recientemente, como Raúl Perez-Reyes (Economía y Finanzas), Carlos Malaver (Interior) y César Sandoval Pozo (Transportes y Comunicaciones).
Entre los renunciantes también figura el canciller Elmer Schialer, quien se encuentra actualmente fuera del país cumpliendo funciones oficiales. La decisión de disolver por completo el gabinete se dio tras una jornada marcada por tensiones políticas y culminó con un mensaje televisado desde Palacio de Gobierno, donde el saliente primer ministro Adrianzén anunció su retiro “pensando en los altos intereses de la patria”. En su declaración pública, defendió su gestión, asegurando que actuó con responsabilidad y sin incurrir en actos de corrupción.
El Ejecutivo agradeció públicamente a los exministros por sus servicios, mientras la presidenta Boluarte se prepara para conformar un nuevo gabinete en medio de un contexto de alta inestabilidad institucional. La crisis ministerial se suma a una serie de cambios en la cúpula del gobierno desde 2022, reflejando un escenario político en constante transformación y con implicaciones directas sobre la gobernabilidad del país.



