El abogado José Ocampo, representante legal de la familia de Ashley Vargas Mendoza, denunció que la Fuerza Aérea del Perú (FAP) realiza las labores de búsqueda de la alférez desaparecida “a escondidas”, sin permitir la participación de los familiares ni de la Fiscalía. Tras la difusión de un nuevo comunicado oficial, en el que la FAP informó sobre el hallazgo del fuselaje del avión KT-1P N.° 446 en el fondo marino de Pisco, Ocampo expresó su preocupación por la posible manipulación de evidencias y cuestionó la cadena de custodia en el lugar del siniestro.
Ashley Vargas, de 24 años, fue reportada como desaparecida el pasado 20 de mayo durante una misión de instrucción en navegación táctica. Pese a que las operaciones han permitido localizar gran parte de la aeronave siniestrada, su cuerpo aún no ha sido encontrado. Según Ocampo, existe una resolución de Capitanía que restringe el ingreso de embarcaciones a la zona de búsqueda, lo cual, según dijo, impide una supervisión externa que garantice la objetividad de las diligencias.
La FAP, por su parte, ha señalado en su comunicado N.° 016–2025 que las labores de búsqueda continúan con apoyo de la Marina de Guerra, utilizando robots submarinos y vehículos autónomos. Asimismo, indicó que se ha suspendido temporalmente cualquier otra operación en la zona para no interferir con los trabajos en curso, y que se ha entregado a la Fiscalía la documentación técnica sobre el mantenimiento del avión fabricado en 2016. La institución reafirmó su compromiso de continuar con las tareas hasta encontrar a la joven piloto.



