El penal El Milagro, ubicado en Trujillo, enfrenta una grave crisis de hacinamiento, con una población de 5,400 internos pese a haber sido diseñado para albergar solo a 1,800. Esta situación ha dificultado el control interno del establecimiento penitenciario y ha afectado los esfuerzos de rehabilitación social de los reclusos, los cuales se ven reducidos a formalidades sin impacto real.
Frente a este panorama, el Gobierno Regional de La Libertad ha dado un paso significativo al culminar el proceso de saneamiento físico y legal de un terreno destinado a la construcción de un nuevo penal. Así lo informó Martín Namay Valderrama, gerente general de dicha entidad. El terreno está ubicado a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Quiruvilca, provincia de Santiago de Chuco, y ha sido seleccionado por su lejanía y condiciones geográficas que permitirían minimizar conflictos sociales durante su edificación, así como reforzar la seguridad tras su puesta en funcionamiento.
La zona comprende una extensión de 200 hectáreas, de las cuales se utilizarán 20 para levantar el nuevo establecimiento penitenciario. Actualmente, solo existe una vía de acceso tipo trocha hacia el lugar, lo que evidencia el carácter remoto del área elegida. Esta decisión forma parte de una estrategia para descongestionar el sistema penitenciario regional y mejorar las condiciones de reclusión en La Libertad.



