Un terremoto de magnitud 7 podría sacudir la región La Libertad, según estimaciones basadas en antecedentes históricos y condiciones geológicas, informó Hipólito Cruchaga, director del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) en la zona. El especialista indicó que los sismos más intensos registrados en la región alcanzaron los 6,5 grados frente a las costas de Salaverry y San Pedro de Lloc. El prolongado silencio sísmico, que se extiende por siglos, aumenta la probabilidad de un evento de gran magnitud, en un contexto donde el 50 a 60% de la infraestructura es precaria y gran parte del suelo es arenoso y susceptible a licuación.
Cruchaga alertó que, de producirse un sismo de tal magnitud, los efectos serían devastadores, especialmente en Trujillo. Si el epicentro se ubicara en el mar, podría generar un tsunami; si fuera en tierra, se anticipan daños severos debido a la fragilidad de hospitales históricos como el Belén y al uso extendido de adobe en viviendas. Zonas como Alto Trujillo, Alto Moche y Alto Salaverry presentan suelos altamente licuables, lo que agrava el riesgo. En caso de un terremoto, la arena podría perder resistencia y comprometer la estabilidad de las construcciones.
El ingeniero Carlos Rodríguez Reyna recordó que Trujillo ya fue epicentro de un fuerte terremoto en 1619 y advirtió que la energía acumulada en la región puede liberarse en cualquier momento. También alertó que, en zonas costeras, el fenómeno de licuación de suelos podría provocar el colapso de viviendas. Ambos especialistas coincidieron en que la población no está completamente preparada para un evento de tal magnitud, y señalaron que la participación en simulacros disminuye significativamente en horarios nocturnos, lo que incrementa la vulnerabilidad ante un posible desastre.



