Varias naciones, entre ellas China, Rusia, Corea del Norte, Pakistán, Yemen y Afganistán, han declarado estados de alerta máxima debido al aumento de tensiones entre Irán e Israel. Los gobiernos de estos países han instado a sus ciudadanos a abandonar de inmediato las zonas en conflicto, ante el riesgo de una escalada bélica en Medio Oriente.
El enfrentamiento entre Irán e Israel ha generado preocupación internacional por su posible expansión a una confrontación de mayor escala. La región se mantiene inestable y en constante vigilancia, mientras se multiplican los llamados a la evacuación por parte de las autoridades de distintos países, en previsión de posibles ataques o cierres de fronteras.
Frente a esta situación, Estados Unidos no ha descartado una intervención militar, lo que ha provocado reacciones de advertencia por parte de China, Rusia, Corea del Norte y Pakistán. Estos países han expresado su respaldo a Irán y señalaron que responderían ante cualquier acción estadounidense, lo que eleva el riesgo de un conflicto armado de alcance global.



