En una escalada de tensión en Medio Oriente, Irán lanzó un ataque con misiles contra la base aérea de Al Udeid, ubicada en Qatar, luego de los recientes bombardeos dirigidos por la administración Trump contra tres de sus centrales nucleares: Fordo, Natanz e Isfahán. La televisión estatal iraní confirmó la ofensiva como una respuesta directa a las operaciones estadounidenses, que habrían afectado infraestructuras clave del programa nuclear iraní.
El Ejército de Irán describió la base de Al Udeid como “el activo más valioso” de Estados Unidos en la región, lo que refuerza el carácter simbólico y estratégico del ataque. Por su parte, el gobierno de Qatar condenó enérgicamente la acción militar, calificándola como una grave violación a su soberanía nacional. Además, anunció que se reserva el derecho a ejecutar una respuesta proporcional, de acuerdo con el derecho internacional.
Desde Washington, la Casa Blanca informó que se encuentra monitoreando la situación de cerca, sin emitir por el momento una declaración oficial sobre posibles represalias. El ataque marca un nuevo punto crítico en las tensiones entre Irán y Estados Unidos, con implicancias directas para la estabilidad regional y la seguridad de las fuerzas desplegadas en el Golfo Pérsico.



