Un informe de inteligencia de la Policía Nacional del Perú (PNP) ha expuesto la participación de entre 10 y 15 agentes policiales en las operaciones de una organización criminal encabezada por Erick Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’. El documento detalla que los efectivos involucrados brindaban apoyo directo a la banda conocida como ‘Los Injertos del Cono Norte’, que operaba con violencia y armamento en el primer puerto del país.
Según las investigaciones, los suboficiales habrían filtrado información sobre operativos, facilitado armamento y brindado protección a los miembros del grupo delincuencial. Estas acciones permitieron a la organización mantenerse activa y esquivar a las autoridades durante un tiempo prolongado. El grupo, dirigido por Moreno, actuaba con total conocimiento de los movimientos policiales, lo que complicaba su captura.
El exjefe de la Brigada Especial contra el Crimen (BRECC), Francisco Rivadeneyra, indicó que los policías involucrados cumplían un rol clave dentro de la organización. “Eran sus ojos y oídos”, afirmó, en referencia a la forma en que los agentes actuaban como informantes internos. La revelación representa un duro golpe a la integridad de la institución policial y pone en evidencia los desafíos internos en la lucha contra el crimen organizado.



