La paralización del transporte urbano en la región La Libertad, ocasionada por amenazas y extorsiones, está generando un fuerte impacto económico en las empresas del sector. Vicente Liñán, presidente de la Central Regional de Transporte Urbano de La Libertad (Certull), indicó que por cada microbús que deja de operar se pierden entre 800 y 900 soles al día. A pesar de los compromisos asumidos por la Policía, señaló que no existe una garantía real de seguridad para los transportistas.
Según Liñán, la falta de respaldo efectivo obliga a cada empresa a implementar sus propias estrategias para enfrentar la situación. Además, mencionó que se espera una próxima reunión entre representantes de las cuatro modalidades de transporte para definir acciones conjuntas frente a la crisis. El dirigente reiteró que el daño no es solo económico, sino también estructural, al referirse a unidades siniestradas, cuyo valor puede alcanzar los 60 mil dólares.
El impacto también se extiende a los usuarios del transporte público. La paralización obliga a los ciudadanos a buscar alternativas como taxis y colectivos, que tienen tarifas más elevadas. Esto incrementa el gasto diario de las familias y agudiza el problema de movilidad en la región, evidenciando la urgencia de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades.



