Fernando Alfaro Jiménez, quien hasta hace poco se desempeñaba como jefe de la División de Agua Subterránea y Cuencas Hidrográficas de Sedalib, fue cesado de sus funciones mediante resolución, hecho que calificó como injustificado. Según indicó, su salida no responde a criterios técnicos, sino a represalias por expresar críticas sobre la actual gestión de la empresa. “Opinar en contra de quien tiene secuestrada a la empresa es motivo para que te saquen del cargo o te inventen acusaciones”, afirmó.
Alfaro sostuvo que su remoción no obedece a falta de capacidad ni a actos de corrupción, sino a su negativa a avalar lo que considera decisiones perjudiciales para Sedalib. Señaló que desde marzo del año pasado se ha incrementado la planilla con contrataciones sin sustento técnico, presuntamente favoreciendo a allegados del actual entorno directivo. Además, denunció presuntos actos de corrupción y un deterioro en los indicadores de gestión, los cuales, según dijo, son ignorados por priorizar intereses personales.
Durante sus declaraciones, Alfaro advirtió sobre posibles responsabilidades administrativas de otros funcionarios al firmar documentos sin el debido sustento, y cuestionó la actitud de quienes, en su opinión, aceptan condiciones irregulares por mantener un puesto. Finalizó señalando que espera un cambio en la conducción de la empresa y llamó a los sindicatos a defender a Sedalib como una forma de proteger también los derechos de sus trabajadores.



