El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su “consternación” por la reciente promulgación en Perú de una ley de amnistía que beneficia a policías, militares y miembros de grupos de autodefensa procesados por violaciones a los Derechos Humanos durante el conflicto interno. Türk calificó la medida como “una afrenta a las miles de víctimas que merecen verdad, justicia, reparaciones y garantías de no repetición”, y lamentó que se haya procedido pese a las críticas de diversas organizaciones defensoras de los Derechos Humanos.
El funcionario de la ONU advirtió que la norma representa “un paso atrás en la búsqueda de justicia y reconciliación en Perú” e instó a las autoridades a derogarla de inmediato, argumentando que podría beneficiar a cientos de procesados y que contraviene la legislación vigente en el país. Recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos había ordenado a Perú abstenerse de aplicarla hasta evaluar su compatibilidad con mandatos previos sobre la investigación de abusos cometidos entre 1980 y 2000. Sin embargo, la presidenta Dina Boluarte firmó la ley, aprobada por el Congreso a inicios de julio.
En un comunicado oficial, la Presidencia peruana defendió la medida afirmando que “con esta amnistía histórica Perú honra a sus defensores y rechaza con firmeza cualquier intromisión externa”. Según datos de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, el conflicto armado interno dejó cerca de 70.000 muertos y más de 20.000 desaparecidos. Hasta la fecha, los tribunales han emitido sentencias firmes en unos 150 casos, mientras que más de 600 procesos permanecen en trámite.



