El Ministerio de Cultura informó sobre el hallazgo de una vasija escultórica fragmentada con imágenes de guerreros en combate en el acceso al Observatorio Solar del Complejo Arqueoastronómico Chankillo, ubicado en el valle de Casma, Áncash. La pieza, atribuida al estilo Patazca, habría sido rota de manera intencional como parte de un ritual o en el contexto de un conflicto, lo que refuerza su valor simbólico en relación con las ceremonias solares de la antigua civilización.
Los especialistas señalaron que la representación de guerreros guarda relación con el edificio denominado Templo Fortificado, que funcionó como centro político, militar y ritual de las élites de Chankillo. El hallazgo confirma que los objetos rituales no solo cumplían funciones ceremoniales, sino que también transmitían mensajes de identidad y poder vinculados al control del calendario solar y a la fuerza militar.
La vasija se suma a otras evidencias que muestran la relación entre las prácticas religiosas y la consolidación de élites guerreras en Chankillo, considerado el observatorio solar más antiguo de América y reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 2021. El Ministerio de Cultura reafirmó su compromiso con la investigación y conservación del sitio, donde se continuará con excavaciones para profundizar en el conocimiento de esta civilización que prosperó hace más de 2,300 años en Áncash.



