La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) visitó el penal Anexo Mujeres de Chorrillos el pasado 26 de agosto para verificar la situación de la exministra Betssy Chávez, quien cumple una huelga de hambre seca en protesta por presuntos abusos en su contra. Durante la inspección, algunas internas señalaron que las denuncias presentadas por Chávez «no se ajustan de manera exacta a su experiencia en el penal», aunque manifestaron preocupación por el clima de tensión que se vive en el centro penitenciario.
El colectivo constató que Chávez es evaluada diariamente por un médico legista, quien reportó que presenta presión elevada y cierto grado de deshidratación. Asimismo, informaron que la exministra ocupa un ambiente en el pabellón 1 que cuenta con mejores condiciones que las celdas comunes, incluyendo televisor, calentador de agua y acceso a un patio, además de teléfonos públicos y una biblioteca. La CNDDHH precisó que las denuncias ya son investigadas por dos fiscalías con la intervención de la Unidad de Asistencia a Víctimas y Testigos (UDAVIT) del Ministerio Público.
En su comunicado, la organización confirmó que Chávez mantiene su decisión de continuar con la huelga de hambre hasta que se disponga su traslado al penal Virgen de Fátima, solicitud que presentó junto con otras dos internas. La delegación de la CNDDHH estuvo integrada por representantes de Aprodeh y de la Comisión Episcopal de Acción Social, quienes también sostuvieron reuniones con la directora del penal, personal penitenciario, delegadas e internas.



