La dirigencia nacional de Acción Popular, presidida por Julio Chávez, anunció la disolución de su bancada congresal tras los recientes conflictos internos y denuncias que, según el partido, han deteriorado su imagen institucional. La decisión fue adoptada durante el plenario del 4 de octubre, en el que se acordó “llamar al orden” al grupo parlamentario por mantener en sus filas a un congresista expulsado y por los cuestionamientos éticos que afectan al partido.
En el comunicado emitido, la dirigencia dispuso que los actuales parlamentarios de Acción Popular presenten su renuncia formal a la bancada en un plazo máximo de 48 horas y constituyan una nueva agrupación legislativa. Esta deberá actuar de acuerdo con la línea política del partido y no incluir a militantes expulsados o sancionados por faltas internas.
La organización política también advirtió que aquellos congresistas que no acaten la medida serán sometidos a un proceso disciplinario conforme a lo establecido en su estatuto. Con esta decisión, Acción Popular busca marcar distancia de los conflictos y sanciones que han afectado a su representación en el Congreso durante los últimos meses.



