El movimiento islamista Hamás rechazó tajantemente el desarme planteado en la segunda fase del plan de paz impulsado por el expresidente estadounidense Donald Trump para poner fin al conflicto en Gaza. “La entrega de armas está fuera de discusión y no es negociable”, afirmó Hosam Badran, alto mando de Hamás, en una entrevista para la agencia AFP.
El plan, que busca una paz duradera entre Israel y Hamás, contempla la desmilitarización de Gaza y la entrega de armas por parte de las facciones palestinas, a cambio de amnistía, reconstrucción y una administración transitoria bajo supervisión internacional. Sin embargo, Hamás advirtió que no renunciará a su infraestructura militar ni a su “resistencia armada”, postura que podría complicar la implementación de la segunda fase del acuerdo.
Hasta el momento, solo se ha cumplido parcialmente la primera etapa, que incluye el alto el fuego, la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria. Entre los 20 puntos del plan se prevé la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), la retirada progresiva de las tropas israelíes y la reconstrucción económica de Gaza, pero el futuro del acuerdo sigue siendo incierto debido a las tensiones entre las partes.



