Una investigación de la División contra el Crimen Organizado (DIVINCCO) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) reveló que Adam Lucano Cotrina, alias ‘El Jorobado’, lideró una red criminal que lavó más de S/25 millones provenientes de extorsiones a orquestas populares como Agua Marina y Chechito y los Cómplices de la Cumbia. El caso salió a la luz tras el atentado contra Agua Marina ocurrido en octubre, que destapó el esquema de lavado de dinero disfrazado en el negocio del entretenimiento.
Entre 2018 y 2024, la red utilizó depósitos, transferencias y empresas fachada para blanquear fondos ilícitos. Lucano registró compañías como Adán Smith Inversiones y Negocios EIRL y Serlimax SAC, además de la ONG Asociación Peruano Ayuda a Peruano, junto con Glen Montes Malaber, gerente de la productora Yasmil. A través de estas entidades, el dinero obtenido por cobro de cupos y extorsiones era ingresado al sistema financiero simulando ganancias por venta de bebidas, servicios y eventos. Montes, identificado como operador financiero, gestionaba permisos y contratos para conciertos en Lima Norte, donde las orquestas eran obligadas a presentarse bajo amenazas.
La DIVINCCO confirmó que la red mantenía nexos con funcionarios municipales mediante la empresa Texicom SG SAC, lo que les permitía operar con impunidad. La pugna por el control del negocio generó enfrentamientos con la banda rival de ‘El Monstruo’, provocando amenazas y represalias violentas. Actualmente, Lucano Cotrina enfrenta nuevos cargos por organización criminal y lavado de activos desde el penal de Ancón, mientras la Fiscalía continúa rastreando los bienes adquiridos y los vínculos políticos que facilitaron la expansión de su red.



