El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dispuso la reanudación inmediata de los ataques militares en la Franja de Gaza, tras acusar al grupo Hamás de romper el alto el fuego pactado con mediación de Estados Unidos. Según un comunicado oficial, la decisión fue tomada luego de una reunión de seguridad en la que se ordenó “realizar poderosos bombardeos” sobre territorio gazatí. La medida se produjo después de que Israel denunciara que los restos humanos devueltos por Hamás no pertenecían a un nuevo rehén, sino al soldado Ofir Tzarfati, fallecido meses atrás.
El Gobierno israelí calificó la devolución de los restos como una “provocación intencional” y un “acto de cinismo” contrario a los términos del acuerdo vigente. Mientras tanto, el Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas exigió explicaciones al Ejecutivo por la falta de claridad en las negociaciones, mientras sectores ultranacionalistas presionaron a Netanyahu para poner fin a la tregua. En paralelo, el medio Al Jazeera informó que la población de Gaza se encuentra en alerta ante la posibilidad de nuevos bombardeos, mientras drones israelíes sobrevuelan la zona.
El conflicto se agrava a menos de un mes de que Israel y Hamás firmaran un acuerdo de paz impulsado por Estados Unidos, Egipto y Qatar, que contemplaba la liberación progresiva de rehenes y el ingreso de ayuda humanitaria. Sin embargo, el incumplimiento atribuido a Hamás reactivó las tensiones. Washington, a través del secretario de Estado Marco Rubio, reafirmó su compromiso con la recuperación de los restos de los rehenes, mientras el expresidente Donald Trump advirtió que el apoyo estadounidense podría verse afectado si el conflicto escala nuevamente.



