La Red Trans La Libertad expresó su respaldo a la reciente sentencia judicial que condena a los responsables de los actos de tortura y violencia sexual cometidos contra Azul Rojas Marín, al considerar que se trata de un fallo que reafirma la lucha contra la impunidad por violencia institucional. Mediante un pronunciamiento público, la organización señaló que la resolución ratifica que los crímenes motivados por odio y discriminación no pueden ser relativizados ni quedar sin sanción, más aún cuando han sido acreditados por instancias nacionales e internacionales.
El comunicado surge en respuesta a convocatorias realizadas en Trujillo por familiares y allegados de los policías sentenciados, quienes cuestionan la legitimidad del fallo y promueven una denominada “marcha por la justicia”. Para la Red Trans La Libertad, estas acciones constituyen intentos de desinformación y revictimización, al desconocer las pruebas judiciales y reproducir discursos considerados transfóbicos. La organización sostuvo que calificar la sentencia como injusta implica negar el derecho de Azul Rojas Marín a la verdad, la justicia y la reparación integral.
El caso se remonta a febrero de 2008, cuando Azul Rojas Marín fue detenida arbitrariamente en Casa Grande, en la región La Libertad, y sometida a agresiones físicas, verbales y violencia sexual por efectivos de la Policía Nacional del Perú. En 2020, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró responsable al Estado peruano y estableció que la violencia ejercida contra una persona LGTBIQ+ por agentes estatales puede constituir tortura cuando está motivada por discriminación. En ese marco, la Red Trans La Libertad reiteró su rechazo al uso de la institucionalidad policial para encubrir responsabilidades individuales y llamó a la ciudadanía a no ser indiferente frente a discursos que promuevan la impunidad.



