El papa León XIV develó una estatua de Santa Rosa de Lima y bendijo un mosaico mariano en los Jardines del Vaticano, en una ceremonia que reafirma su cercanía con el Perú. El acto contó con la participación del embajador peruano ante la Santa Sede, Jorge Ponce San Román, y del presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Carlos Enrique García Camader, en representación de la Iglesia del país.
Las obras fueron encargadas por la Conferencia Episcopal Peruana y elaboradas por la Familia de Artesanos Don Bosco, conformada por jóvenes de la cordillera andina. Tanto la estatua de la primera santa de América como el mosaico mariano permanecerán de manera permanente en el Vaticano, como expresión del aporte artístico y espiritual del Perú a la Santa Sede.
Durante su mensaje, el Pontífice señaló que este gesto simboliza los lazos de fe y amistad que lo unen con el pueblo peruano, por el cual expresó un especial afecto. Al destacar la figura de Santa Rosa de Lima, recordó el llamado de la Iglesia a vivir la vocación universal a la santidad e invitó a los fieles a reflejar ese compromiso en la vida cotidiana, encomendándolo a la intercesión de la Virgen María y de la santa peruana.



