La empresa de energía eléctrica Hidrandina negó haber despedido a uno de sus colaboradores, quien protagonizó un ataque armado en su sede de Trujillo y posteriormente se autoeliminó, hecho que dejó además a tres trabajadores heridos. A través de un pronunciamiento oficial, la compañía se refirió a lo ocurrido y rechazó las versiones difundidas tras el violento incidente.

En el comunicado, Hidrandina descartó de manera categórica que existieran actos de hostigamiento o abuso laboral atribuidos a sus principales funcionarios, señalando que no se ha comprobado ninguna conducta irregular en el trato hacia el trabajador involucrado. La empresa expresó su pesar por lo sucedido y afirmó que viene colaborando con las investigaciones correspondientes.
Asimismo, precisó que Miguel Alva Cárdenas, quien se desempeñaba como supervisor de Seguridad, no había sido despedido, sino que se encontraba sometido a un procedimiento administrativo interno. Según indicó la empresa, dicho proceso se desarrollaba respetando los plazos establecidos y garantizando plenamente el derecho del colaborador a presentar sus descargos conforme a la normativa vigente.



