Documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sacaron a la luz un intercambio de correos electrónicos de 2019 entre el financista Jeffrey Epstein y Steve Bannon, exasesor de Donald Trump, en los que discutían estrategias para incursionar en el Vaticano y debilitar el liderazgo del papa Francisco. En los mensajes, Bannon propuso financiar organizaciones católicas conservadoras con el objetivo de influir en la política interna de la Santa Sede, planteando explícitamente la idea de “derribar a Francisco”.
Según los archivos, Epstein se mostró dispuesto a participar en estas iniciativas, enviando representantes a eventos vinculados al Vaticano y respaldando económicamente a entidades presentadas como benéficas, como parte de una estrategia de posicionamiento en asuntos religiosos. Las comunicaciones también incluyeron referencias a figuras políticas internacionales y a un acrónimo relacionado con publicaciones sobre secretos del Vaticano, lo que evidenciaría una planificación orientada a intervenir en distintos espacios de poder.
Además, se difundió un video de una entrevista grabada en 2019 entre Epstein y Bannon, donde abordaron temas políticos y de influencia global, lo que reavivó el debate sobre las redes de contacto del financista. Las revelaciones forman parte de millones de documentos, videos e imágenes publicados recientemente por el Departamento de Justicia, y hasta el momento no existen indicios de que estas conversaciones se hayan traducido en acciones concretas dentro de la Santa Sede.



