La minería ilegal e informal no estaría generando mejoras en los indicadores de desarrollo humano en distritos donde predomina esta actividad, según un estudio elaborado por la consultora Videnza durante 2025. El análisis, basado en información desde 2018, concluye que las zonas con mayor presencia de minería no formal muestran estancamiento o retrocesos frente a aquellas con predominio de minería formal o sin actividad minera.
El informe identificó la presencia de minería mediante el cruce de registros como el REINFO/GEOCATMIN, el mapa de canon minero del Ministerio de Economía y Finanzas, información del Instituto Geológico Minero y Metalúrgico y datos territoriales del Instituto Nacional de Estadística e Informática. En total, se detectaron 221 distritos con predominio de minería informal frente a 85 con minería formal, además de otros donde coexisten ambas modalidades.
Al contrastar estos datos con el Índice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se determinó que los distritos no mineros y aquellos con predominio de minería formal registran los valores más altos y el mayor crecimiento entre 2019 y 2024. El estudio concluye que no existe evidencia de que la minería artesanal y de pequeña escala no formal genere mejoras sostenidas en ingresos, educación o esperanza de vida; por el contrario, su presencia estaría asociada a una desaceleración en estos indicadores.



