La Corte Suprema de Justicia de la República declaró inconstitucional el Decreto Supremo N.º 009-2024-SA, que clasificaba la identidad trans como un trastorno mental, al considerar que la norma era estigmatizante y vulneraba derechos fundamentales. El fallo establece que dicha disposición afectaba el acceso a la salud en igualdad de condiciones para las personas trans.
El tribunal precisó que la normativa contradecía estándares internacionales vigentes, como la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) de la Organización Mundial de la Salud, la cual no considera la identidad de género como una patología. En ese sentido, determinó que mantener dicha clasificación implicaba una forma de discriminación institucional.
Especialistas en derechos humanos señalaron que la decisión reconoce la dignidad de las personas trans y sienta un precedente para el desarrollo de políticas públicas más inclusivas. Con este fallo, se busca eliminar barreras en el acceso a servicios de salud y garantizar una atención libre de estigmas.



