
Una investigación periodística reveló que el expresidente del directorio de Petroperú, Roger Arévalo Ramírez, realizó gestiones directas para contratar a dos personas cercanas a su entorno en la sede de la empresa estatal en Lima, en medio de su crisis financiera. Los hechos fueron expuestos el 3 de mayo de 2026 a partir de documentos internos que evidencian intentos de contratación sin seguir los procesos regulares.
Según el reportaje, Arévalo solicitó mediante memorandos la contratación “por excepción” de Jorge Mendoza Meléndez y Víctor Hugo Jaimes Alvarado por un periodo de cinco meses, incluso proponiendo incrementos en sus remuneraciones de hasta S/21,000 y S/15,300. Además, ambos habrían participado en reuniones y accedido a información sensible de la empresa pese a no contar con vínculo laboral formal, lo que fue cuestionado por especialistas en contratación pública.
La Gerencia General de Petroperú rechazó la viabilidad de estas contrataciones al señalar que las funciones planteadas correspondían a otras áreas de la entidad. Aunque los contratos no se concretaron, el caso generó cuestionamientos en un contexto en el que la empresa enfrenta problemas de liquidez y busca financiamiento millonario, lo que derivó en la remoción de Arévalo del cargo el 2 de mayo.



