El primer Simulacro Nacional Multipeligro 2026 realizado este 29 de mayo reveló un preocupante escenario para el país. Según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), un terremoto de magnitud 8,8 frente a la costa central del Perú, seguido de un tsunami, podría provocar la muerte de 11.057 personas, dejar más de 165.000 heridos y generar más de 2 millones de damnificados.
El ejercicio de simulación también proyectó la destrucción de 519.209 viviendas, graves daños en 1.739 establecimientos de salud y el colapso de 3.234 aulas escolares. Además, más de 3,8 millones de personas resultarían afectadas por el desastre.
Durante la actividad, realizada en conmemoración de los 56 años del devastador terremoto de Áncash de 1970, las autoridades evaluaron la capacidad de respuesta del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. El simulacro contó con la participación de brigadas de rescate, puestos de comando y carpas de atención de emergencia.
Por su parte, el presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, recordó que los sismos moderados registrados durante el año no han liberado suficiente energía para descartar la ocurrencia de un gran terremoto. Según explicó, el Perú continúa acumulando energía tectónica debido al constante movimiento de las placas de Nazca y Sudamericana.



