
El Gobierno de Estados Unidos anunció una ayuda de 150 millones de dólares para apoyar las labores de asistencia humanitaria tras los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que afectaron a Venezuela. Del total, 100 millones serán destinados a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y los otros 50 millones serán canalizados a organizaciones internacionales que trabajan en las zonas afectadas.
Además del apoyo económico, la administración estadounidense dispuso el despliegue de dos brigadas especializadas de búsqueda y rescate provenientes de los departamentos de bomberos de Fairfax, en Virginia, y Los Ángeles, en California. Los equipos están conformados por bomberos, personal médico, ingenieros y especialistas en rescate con perros, mientras el Pentágono coordina la logística debido al cierre del aeropuerto de Maiquetía.
Según el último balance de las autoridades venezolanas, los sismos han dejado al menos 188 fallecidos, 1,520 heridos y 346 estructuras dañadas, entre edificios, hospitales y centros comerciales. El presidente Donald Trump afirmó que ordenó actuar con rapidez para brindar asistencia ante la magnitud de la emergencia.



