
El excandidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, afirmó que no dialogará con la presidenta electa Keiko Fujimori mientras no se cumplan tres condiciones, entre ellas la libertad del expresidente Pedro Castillo. Además, reiteró que no reconoce la legitimidad del próximo gobierno y aseguró que su agrupación mantiene acciones ante instancias internacionales para cuestionar los resultados de las elecciones presidenciales.
Tras regresar de una visita a Juliaca, en la región Puno, Sánchez sostuvo que cualquier acercamiento con el nuevo Ejecutivo dependerá de la instalación de una comisión que investigue las muertes ocurridas durante las protestas sociales de 2022 y 2023, la derogatoria de las denominadas «leyes procrimen» y la liberación de Pedro Castillo, quien cumple condena por el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022.
El también congresista afirmó que mantiene disposición al diálogo, pero expresó su desconfianza hacia la lideresa de Fuerza Popular. Asimismo, insistió en que la proclamación de Keiko Fujimori por parte del Jurado Nacional de Elecciones fue prematura, al sostener que aún existen recursos pendientes de resolver y que su organización continuará impulsando acciones ante organismos internacionales.



