
La obesidad se ha convertido en una de las principales condiciones de salud registradas entre los adolescentes del país. De acuerdo con datos del Repositorio Único Nacional de Información en Salud (REUNIS) del Ministerio de Salud (Minsa), esta condición pasó del sexto lugar entre las causas de morbilidad adolescente en 2020 al segundo puesto durante el primer semestre de 2026, con 106.192 casos contabilizados hasta junio, ubicándose únicamente por debajo de la caries dental. La evolución de los registros muestra un incremento sostenido: en 2020 se reportaron 27.673 casos; en 2022, 102.032; en 2024, 155.489; y en 2025, 182.758 casos, lo que evidencia el creciente peso de esta problemática dentro del sistema sanitario.
La nutricionista Jessica Huamán, integrante de la Plataforma por la Seguridad Alimentaria, señaló que el fenómeno debe analizarse como parte de un problema más amplio de malnutrición que empieza desde edades tempranas. Entre los factores que contribuyen al aumento del sobrepeso y la obesidad mencionó el consumo frecuente de productos ultraprocesados con altos niveles de azúcares, sodio y grasas, además del sedentarismo y el uso excesivo de celulares, videojuegos y otras pantallas, que han desplazado actividades físicas como jugar en parques o canchas. La especialista advirtió que, según estimaciones de UNICEF que recoge, para 2030 el Perú podría superar el millón de niños y niñas con sobrepeso u obesidad.
Frente a esta situación, Huamán consideró necesario reforzar la prevención desde los colegios mediante evaluaciones nutricionales periódicas de peso y talla, la implementación de quioscos saludables, una mayor promoción de la actividad física y la incorporación de nutricionistas en las comunidades educativas y en el primer nivel de atención. También alertó que la obesidad adolescente puede aumentar el riesgo de hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares en la vida adulta, además de generar problemas de salud mental relacionados con el bullying, la estigmatización y los trastornos de la conducta alimentaria. Para la especialista, el avance de la obesidad en las estadísticas de morbilidad representa una señal de alerta que requiere una estrategia integral de prevención con participación de las familias, los colegios, los establecimientos de salud y profesionales especializados.




