
Un escenario de riesgo elaborado por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) advierte que más de 14 millones de personas en el Perú podrían encontrarse en niveles de riesgo muy alto ante un eventual terremoto de magnitud superior a 8,8. Lima concentra la mayor cantidad de población potencialmente expuesta, seguida por regiones como Piura e Ica.
La evaluación cobra relevancia debido a la ubicación del Perú frente a una de las zonas sísmicas más activas del planeta, donde la interacción de las placas tectónicas genera una constante acumulación de energía frente al litoral. Sin embargo, las autoridades y especialistas enfatizan que este escenario no constituye una predicción ni significa que un terremoto de esa magnitud vaya a ocurrir próximamente.
De acuerdo con las cifras difundidas a partir del escenario de Cenepred, en Lima alrededor de 9,8 millones de habitantes de 56 distritos podrían verse afectados por un movimiento sísmico de gran magnitud. Además, cerca de 2,98 millones de viviendas, 620 establecimientos de salud y más de 5.600 kilómetros de vías estarían dentro de las zonas evaluadas.
La exposición no se limita a la cantidad de personas. Un terremoto de gran intensidad podría comprometer infraestructura esencial como hospitales, instituciones educativas, carreteras, sistemas de agua y otros servicios básicos, condicionando la capacidad de respuesta de las ciudades durante las primeras horas de una emergencia.
Piura también figura entre las regiones con mayor exposición, mientras que en Ica el escenario identifica a 433.615 personas y más de 156 mil viviendas potencialmente afectadas. Este último dato adquiere especial importancia a pocos días de cumplirse 19 años del terremoto de Pisco del 15 de agosto de 2007, uno de los eventos sísmicos más destructivos registrados en el país en las últimas décadas.
ENERGÍA SÍSMICA ACUMULADA
El sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, señaló que la zona central del país mantiene una importante acumulación de energía sísmica desde el terremoto de 1746. Según explicó, los grandes movimientos registrados posteriormente en 1940, 1966, 1974 y 2007 habrían liberado en conjunto alrededor del 20 % de la energía acumulada desde aquel evento histórico.
En ese contexto, el especialista sostuvo que la región central podría experimentar eventualmente un terremoto de entre 8,5 y 8,8 de magnitud. No obstante, precisó que esta posibilidad no permite establecer una fecha para el siguiente gran sismo, ya que actualmente la ciencia no cuenta con un método capaz de determinar cuándo ocurrirá un terremoto.
Un escenario de gran terremoto frente a la costa central también contempla la posibilidad de un tsunami. Si el epicentro se ubicara en el mar y a poca profundidad, las consecuencias podrían ser mayores en las zonas costeras debido a la combinación del fuerte movimiento del suelo y una eventual inundación por el ingreso del mar.
CALLAO, UNA DE LAS ZONAS MÁS VULNERABLES
El riesgo adquiere una dimensión adicional en el Callao debido a la posibilidad de un tsunami. Los modelos utilizados por las autoridades estiman que más de dos millones de personas de la costa peruana podrían estar expuestas a este peligro, con Lima, Áncash, Piura y Tacna entre las zonas consideradas.
En la Provincia Constitucional del Callao, los distritos de Callao, Ventanilla, Mi Perú, Bellavista, Carmen de la Legua, La Perla y La Punta figuran dentro de las áreas evaluadas por los modelos de inundación.
La situación de La Punta resulta particularmente sensible debido a su configuración geográfica. Según los modelamientos citados por especialistas de Cenepred, el distrito podría recibir el impacto del mar desde ambos lados y tendría dificultades para realizar una evacuación horizontal rápida. Ante un eventual tsunami, una de las alternativas contempladas es la evacuación vertical hacia edificaciones previamente identificadas como seguras.
PREPARACIÓN ANTE UN EVENTUAL SISMO
Aunque no existe una fecha prevista para un terremoto de gran magnitud, las autoridades recomiendan reducir los riesgos mediante medidas de prevención. Revisar las condiciones estructurales de las viviendas, identificar zonas seguras, conocer las rutas de evacuación y participar en los simulacros son algunas de las acciones que pueden contribuir a disminuir las consecuencias de una emergencia.
También resulta importante contar con un plan familiar de emergencia y una mochila de emergencia con artículos básicos que permitan afrontar las primeras horas después de un desastre.
En ese marco, el Perú realizará este viernes 14 de agosto, a las 3:00 de la tarde, el segundo Simulacro Nacional Multipeligro de 2026, ejercicio que permitirá evaluar la capacidad de respuesta de la población y de las instituciones ante diferentes escenarios de emergencia.
En las zonas costeras, el simulacro tendrá especial importancia debido a la posibilidad de enfrentar de manera simultánea los efectos de un terremoto de gran magnitud y un eventual tsunami.




